Cuando estudiaba Ingeniería Industrial en la Universidad Tecnológica
de Pereira a mediados de los sesenta, en mi quinto semestre curse una materia
llamada Introducción a los Computadores la cual dictaba con excelencia un
magnifico profesor, el Dr. José Joaquín Mora. El curso fue intenso y de el
extraje el conocer los primeros pasos para programar el Fortran I, pionero de otros
lenguajes de máquina.
En ese entonces la única máquina parecida a un computador era una
procesadora de datos que se utilizaba para facturación en las Empresas Publicas
de Pereira, y la cual se alimentaba por tarjetas llenadas a mano con lápices
especiales. Estando en ello el Dr. Mora nos llevo a Cali a conocer la primera
computadora que vi en mi vida llamada la IBM 1401, la cual ocupaba casi un piso
de un edificio y necesitaba de aire acondicionado en su entorno para que no se
calentara. Increíble, decirlo, aunque lo asumo como cierto, y es que tan gigantesco
aparato tendría quizás igual o menor memoria a la que exhibe hoy un computador
personal PC.
En el Fortran I el Dr. Mora nos enseñó lo que eran los arboles
de decisión durante la elaboración de un programa para la computadora en los
que el prefijo IF(SI ) era importantísimo para decidir ir a un lado o a otro.
Estos arboles en sistemas se asimilan perfectamente también a los relacionados
con diversas decisiones que tomemos en la vida en la que el SI…nos llevara a
una ruta u otra, implicando en ambas situaciones pasos posteriores mejores o no
tan buenos según, la ruta crítica que se escoja. Ah!! buenos recuerdos de la
magnifica clase de entonces del Dr. Mora, puesto que hoy la veo reflejada
también en el maravilloso árbol de decisión que nos lleva a escoger nuestros
procederes en la vida.