Translate

Saturday, July 18, 2026

Cuando la fe se nos escapa de las manos

Resulta importante estar conscientes de que no todo en la vida es color de rosa y de ahí la necesidad de pedirle a Dios que nos ayude a vencer, en algunos casos, nuestra falta de creencia. Porque, aunque a veces lo dude, sé que dentro de mí hay una chispa que quiere confiar, que quiere entregarse, que quiere sentirse sostenida por algo más grande que mis temores. No siempre es fácil. La mente cuestiona, el corazón se retrae, y las heridas del pasado susurran que no espere demasiado. Pero, aun así, me atrevo a pedir sin desfallecer. A pedir luz para ver lo que las sombras ocultan; a pedir calma para que no sea el miedo quien tome mis decisiones; a pedir guía para reconocer el camino que ya está trazado, aunque yo no lo entienda del todo.
Le pido a los Dios que me preste un poco de su certeza, para caminar mis días con más confianza y menos dudas. Que me enseñe a abrir la mano y el alma, en vez de cerrarlas por desconfianza. Que me acompañe mientras aprendo a confiar —no solo en otros, sino también en mí, en la vida y en los ciclos misteriosos que nos acompañan a todos. Porque sé que la fe también se construye. Se cultiva. Se práctica. Y cada vez que, aún con dudas, me atrevo a pedir ayuda, estoy dando un paso hacia esa creencia que anhelo. No perfecta, no absoluta… pero sí suficiente para sostenerme, para avanzar, y para encontrar paz en medio del ruido. Y que mi corazón, incluso en sus vacilaciones, siga buscándolo a Él.

Followers

Blog Archive