Translate

Friday, September 20, 2019

Seamos honestos, pues….


En días pasados hablaba con unos amigos acerca de la corrupción la cual existe y ataca sin piedad por todas partes, sin excluir ni países ni nada relacionado. Es un mal galopante que cada vez se agrava más, infiltrándose cual piojo en todos los recónditos de poder y de dinero.



Lo triste de la corrupción es que no siempre se ataca de igual manera en los diferentes lugares a donde ella sienta su mano.  La diferencia está en las leyes y como se aplican, lo cual tiene que ver con la justicia, su seguimiento, y el castigo a los transgresores.







Otro punto que es bien importante en el combate a la corrupción es la educación acerca de la ética y la honestidad, la cual empieza desde el comedor de la familia, el colegio, los ambientes, de donde se sacan las bases fundamentales para un buen obrar.



Elegir la honestidad permite un nuevo crecimiento todos los días. Si el mundo desea cambiar debe necesariamente afianzar los valores de los individuos y de la sociedad que los rodea. Por lo anterior, si queremos algo mejor para nuestros hijos, ello arrancará por practicar en nosotros el recto proceder y de allí transmitir el buen ejemplo no solamente a ellos sino también a quienes nos rodean.

Followers

Blog Archive