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Wednesday, August 20, 2025

El Poder Invisible de la Compulsión

La compulsión es un enemigo silencioso que se esconde detrás de una falsa sensación de control. Todo comienza con un primer paso, una primera dosis, una primera acción. Esto surge de concluir que cuando perder el control No es una opción. Pero, una vez iniciada la cadena, detenerse deja de ser una elección personal. No es simplemente cuestión de voluntad; es un mecanismo profundo y devastador que arrastra a la persona a un ciclo del que no puede salir por sí sola y por tanto necesita la ayuda de un Poder Superior, Dios como cada cual lo conciba y sus agentes durante nuestro paso por la vida que son profesionales e inclusos gentes diferentes que pueden prestar su ayuda. Aquellos que han experimentado la compulsión saben que no se trata solo de un hábito o de una falta de disciplina. Es algo más fuerte, algo que toma el mando y despoja al individuo de su capacidad de decidir libremente. Ya sea una sustancia, un comportamiento, el comprar, sexo, o una emoción, lo cierto es que, cuando la compulsión se activa, el deseo de parar se convierte en una lucha infructuosa contra una fuerza que parece superior. Este fenómeno tiene raíces tanto físicas como emocionales. Desde el punto de vista biológico, muchas compulsiones están ligadas a la química del cerebro, a la forma en que nuestro sistema de recompensa se altera y nos empuja a repetir conductas destructivas. Desde el ámbito emocional, la compulsión se alimenta de miedos, ansiedades y vacíos internos que buscan ser llenados con un alivio momentáneo, aunque este termine generando un sufrimiento aún mayor.
Aquí radica la trampa: creemos que podemos manejarlo, que esta vez será diferente, que podremos parar cuando queramos. Pero la realidad nos golpea con la misma conclusión una y otra vez: una vez que el proceso ha comenzado, la voluntad propia se vuelve insuficiente. Y de ahí llega la insanidad mental definida por Einstein como “Hacer las mismas cosas esperando resultados diferentes “ Entonces, ¿cuál es la salida? Hay que reconocer que estamos frente a un poder destructivo mayor que nosotros es el primer paso. Pero la verdadera transformación llega cuando buscamos ayuda, cuando aceptamos que solos no podemos y abrimos la puerta a fuerzas externas que nos guíen hacia la recuperación. Ya sea a través de apoyo profesional, grupos de ayuda o sistemas de creencias que nos fortalezcan, la clave está en comprender que la batalla contra la compulsión no se gana en soledad. La esperanza radica en aceptar nuestra vulnerabilidad y en encontrar un poder restaurador que sea aún más fuerte que aquello que nos consume. Solo así podremos romper el ciclo y recuperar la libertad que la compulsión nos ha arrebatado.

6 comments:

Anonymous said...

Afortunadamente la mente humana no puede lidiar sino con una cosa a la vez. Cuando aparece la compulsión es adecuado cambiar el pensamiento por ejemplo por: leer, trotar o correr, hablar con una planta expresando lo que se siente, llamar a algún compañero del programa, etc., así probablemente estará más alejado el asunto compulsivo. Excelente artículo, gracias!!

Vivir y dejar Vivir...Liz said...

Querido amigo, excelente artículo, la compulsión siempre necesita ayuda para poder controlarla, hay que tener mucha fortaleza para salir solos, me encantó tu artículo.
Te deseo de todo corazón un...
♥¡Feliz inicio de semana!♥
♥Abrazos y te dejo besitos♥
♥♥♥♥♥♥GRACIAS♥♥♥♥♥♥

Macondo said...

Muy buena entrada, Ricardo.
Un abrazo.

Margarida Pires said...

A compulsão não é fácil de controlar!
Por vezes temos de pedir ajuda a profissionais de saúde, a amigos, a Deus.
A mente prega - nos partidas, infelizmente!
Um beijinho de luz!
👄👄👄Megy Maia

SÓLO EL AMOR ES REAL said...

Muchas gracias y para mi muy oportuna tu reflexión, pido a Dios iluminación

Paz

Isaac

Carlos augusto pereyra martinez said...

LA compulsión es muy compleja pues entra en lo mórbido y enfermos. Cautela procedimental cuando aparece. Las recomendaciones que das son relevantes. Un abrazo
Carlos

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