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Tuesday, November 01, 2016

Cuando se es de verdad sincero



La honestidad no es solo sinceridad pues hay algo más a este respecto. Hemos recibido la instrucción de que resulta conveniente pensar antes de actuar o hablar. Por ello, cuando estemos en una conversación con alguien, el decirle “verdades” acerca de ella o el, no es propiamente ni el más honesto ni el más apropiado de los actos ya que con esto podremos causar heridas bien difíciles de cicatrizar.


De allí que la sinceridad deba incluir a la vez un buen contenido de compasión y consideración hacia los demás y hacia sus sentimientos. No es por eso que hablar por hablar sea lo que mejores resultados produce. Si no, preguntémosle a una persona que está tratando de bajar de peso como se sentiría si alguien le hace énfasis en su gordura con un “Oye como estas de gorda o de gordo”. La verdad es que tal expresión no cae muy bien que digamos, verdad?.




“Entre estas flores su majestad escoja” es una célebre frase utilizada en el aprendizaje del idioma español que trae la implicación de los errores que se cometen a veces al no saber decir las cosas, ya que a la persona a quien se refería el interactuante era una reina que con dificultad caminaba y que por lo tanto tal expresión le trajo indirectamente a colación un defecto físico que la atormentaba.

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Aquí está mi más reciente Vídeo Coach " Ni mucho que queme al santo..."   https://youtu.be/luxXDch58aU

Aprecio se suscriban a mi canal en YouTube.  https://youtu.be/luxXDch58aU

16 comments:

CÉU said...

Hola, mi muy querido amigo Ricardo!

Como estás de saúde? Aqui, todo satisfatório, gracias a Dios.

Hermoso, inteligente y delicado tu texto. Podemos dizer todo, pero existen maneras de lo hacermos. Si una persona es deficiente físico, no podemos ni devemos lo melindrar, ni enjeitar, pke el es como tu y yo.

Gatita ou gatito, na imagem? Que bela y gordita princesita! Me habla dele/a. Si? Gracias!

Un besito de amistad para ambos. Dias de mucha luz e paz.

esteban lob said...

Un poco de diplomacia, estimado Ricardo, disimula generalmente con éxito, esas "verdades".

Macondo said...

No puedo estar más de acuerdo con tu comentario. Hay personas que, adjudicándose la virtud de ser sinceras, tienen el defecto de ser impertinentes y maleducadas.

Yo conocía la anécdota de la reina, que era coja pero no tonta, de la siguiente forma:
—Entre el clavel y la rosa, su majestad escoja.
—Entre el clavel y la rosa escogeré, pero que soy coja ya lo sé.

Un fuerte abrazo, Ricardo.

Ligia said...

A veces, hay que hacer caso del refrán "en boca cerrada, no entran moscas", ja, ja. Yo diría más bien "en boca callada..." Lo de estar gorda me suena... Abrazos

São said...

Sim, a honestidade é uma virtude, mas isso não implica falta de educação e/ou de sensibilidade face à outra pessoa.

Meu querido amigo , concordo plenamente com as tuas palavras.

Forte abraço e bom resto de semana

CHARO said...

Diplomacia ante todo ante situaciones difíciles que se pueda dañar a terceras personas por mucho que se quiera la verdad.Te queda muy bien ese gorro árabe que tienes en el vídeo.Saludos

Bernardo Garcia said...

Totalmente de acuerdo , a veces tenemos " que dorar la pildora " y suavizar lo que se debe decir , asi como los medicos cuando comunicamos un diagnostico tenebroso a un paciente o su familia...

Marina Fligueira said...

¡Hola, Ricardo!!!

Nos dejas un texto muy pero que muy acertado y, bueno saliendo de una persona como tú que eres un excelente orador, no podía ser de otra manera. Está claro, se debe tener mucho cuidado a la hora de sacar la lengua de paseo, creo que es cuestión de educación y saber estar. No es tanto lo que digas, sino el como lo digas.

Totalmente de acuerdo con el doctor... "Dorar la píldora" aunque ésta sea negra. Gracias.

He visto el vídeo completo y es placentero escucharte. Felicidades.
Te dejo mi gratitud y mi gran estima.
Un abrazo desde la distancia y se muy -muy feliz.

Ah! Me encanta esa foto con el gatito reposando tranquilo.

RECOMENZAR said...

La realidad es la vida depende como la miras o te gusta la verdad o prefieres la mentira

MAR said...

Hay gente que hiere porque es desafina, otros lo hacen por maldad para hacer sufrir ...pero de las dos formas es horrible e inaceptable.
La superficie es el envoltorio de lo importante, el corazón que debiera siempre en todos los seres palpitar amigabilidad y no maltrato de ningún tipo.
Excelente post!
Un abrazo grande y un lindo día.
mar

Conxita Casamitjana said...

Hay gente que confunde la sinceridad con la mala educación y con ofender, me quedo con esa sensibilidad que destila tu entrada, la sinceridad como todo ha de estar bien administrada, no todo vale.
Un saludo y que pases un fantástico día.

Rafa Hernández said...

Está claro que hay que ser cortés y educado, pero depende también del grado de confianza que se tenga con las personas para decirles la verdad, sin que les duela, y a veces se pueden decir sin faltar ni ofender.

Abrazo Ricardo.

Franziska said...

Dices bien, hay que pensar mucho lo que vamos a decir, especialmente, si no es un comentario agradable para quien lo recibe. Si todos fuéramos capaces de pensar que no todo lo que nosotros pensamaos es acertado, lógico y aunque lo fuera, tenemos que `preguntaros si tenemos derecho a pensar mal o a hacer críticas a nuestros semejantes.

Interesantes reflexiones. Gracias por tu visita. Un abrazo. Franziska

Kasioles said...

También es bien cierto que no hay palabra mal dicha sino mal interpretada.
De todas formas, hay que tener mucho tacto tanto con lo que se dice como a quien se le dice.
Recuerdo, ya hace años, que por corregir una falta de ortografía a una amiga, debió de parecerle tan mal, que dejó de hablarme.
Cariños y buen fin de semana.
kasioles

Ángeles said...

Es muy cierto Ricardo que debemos hablar con propiedad y procurando no herir con nuestras palabras, es un método de pedagogía que se debe utilizar siempre. Una vez hiciños en clase una prueva de ello y decidimos decir a una persona que estaba mal, muy pálida, que la veíamos rara...el pobre chico, lo vivió de tal manera que me pidió permiso para irse a casa porque se encontraba muy mal y aunque le dijimos que todo formaba parte de una teoría filosófica, el chaval se puso realmente enfermo.

Creo que nuestras palabras pueden herir, dar la vida, curar y hasta hacer enfermar.

Un abrazo.
Ángeles

MAR said...

Muy cierto, se puede ser sincero sin ofender, tener tino y empatía es tan fundamental, es la base del respeto.
Un abrazo grande y una linda semana.
mar

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